ntes de Scientology, me había vuelto una fatalista, pensando que cualquier cosa que iba a pasarle a una persona le pasaría, no importa lo que hiciera, y que no podía cambiar su destino.
Entonces tomé mi primer servicio en Scientology y cambió mi manera entera de pensar. Me di cuenta de que había respuestas para mejorar la vida y se podía cambiar las condiciones en la vida, lograr libertad espiritual y comprender a nuestros semejantes.
Con Scientology he descubierto verdaderamente quién soy y a dónde voy. No hay un día que pase que no esté agradecida por haber descubierto lo que Scientology era.
Rebecca Brownlee
Secretaria legal